Breve historia de Polonia

El principio del estado polaco se establece en el año 966, en cual el príncipe Miecislao I de la dinastía de los Piast de la tribu de los Polanes toma el bautismo. Gracias a ello fortalece su posición entre los vecinos, especialmente entre los príncipes alemanes. Comienza a desarrollarse un nuevo estado, que gana reconocimiento entre los soberanos de entonces. El momento particular fue el año 1000, en el cual el hijo de Miecislao – Boleslao I el Fuerte – organizó la Reunión en Gniezno, a la que atendió el emperador Otto III. El emperador distingue a Boleslao reconociéndolo como un amigo del Sagrado Imperio de Roma. Boleslao fue coronado el primer rey de Polonia en 1025.

Los siguientes siglos traen el crecimiento de la importancia de Polonia en la región y también numerosas guerras – tanto con los vecinos como con los tribus de este – los Mongoles y Tártaros. La dinastía de los Piast se acabó con la muerte del Rey Casimiro III el Grande en 1370. En el año 1385 se firmó un acuerdo entre el Reino de Polonia y el Principado Grande de Lituania, el cual estableció al Duque de Lituania Ladislao II Jagellón como el rey de Polonia. Ladislao tomó el bautismo y se casó con la descendiente de los Piast, Eduvigis I, la hija de Luis de Anjou (posteriormente Santa). La unión fue el principio de la existencia del estado que en el colmo de su desarrollo se extendía desde el mar Báltico hasta el mar Negro. Sin embargo, los comienzos de Polonia incluyen también el tiempo de la guerra con el Estado de la Orden Teutónica. La Orden que previamente había llegado para evangelizar a los pueblos bálticos se convirtió del aliado al enemigo de Polonia. La culminación del conflicto fue la victoria del ejército polaco-lituano sobre las tropas del Estado de la Orden Teutónica en la batalla de Tannenberg, en 1410 – una de las batallas más grandes de la Europa medieval (según algunas fuentes se trata aún de los 80 mil soldados a cada lado).

Los finales del Medioevo traen consigo los cambios sociales – del estado feudal de los caballeros surge la nobleza – extraordinariamente numerosa respecto al resto de los ciudadanos. Ello permitió a que se iniciase un nuevo sistema del poder no encontrado en otros países. La Unión de Lublin de 1569 constituye el otro acuerdo entre Polonia y Lituania, los cuales desde este momento crean la República de las Dos Naciones.

La muerte sin descendencia de Segismundo II Augusto Jagellón en 1572 es el principio de la época de „la elección libre”. En este tiempo Polonia fue un país multirreligioso y tolerante. En Polonia encontraron refugio muchas generaciones de judíos y otra gente proveniente de varias fracciones de la Reforma. El sistema de „la elección libre” es el más antiguo sistema democrático de la historia mundial. Cada persona de la nobleza tenía derecho para votar por uno de los candidatos. Quien ganó más votos, fue coronado.  La primera elección se data al mayo de 1573. Participaba en ella cerca de 50 mil personas autorizadas a votar. Como el resultado fue proclamado rey Enrique de Valois.

La elección libre debilitó el poder central del rey y con el transcurso de los años posibilitó a las dinastías extranjeras entrometerse en los asuntos interiores de Polonia. Las guerras con Suecia (uno de los siguientes reyes de Polonia era sueco – Segismundo III Waza) y Turquía devastan el país.  Aún inundada por las tropas enemigas, Polonia tiene todavía fuerzas para vencer al Imperio Otomano en la batalla de Viena en 1683, donde el rey Juan III Sobieski llega con el rescate a la capital austriaca cercada por los turcos.

A pesar del considerable potencial económico, Polonia se convirtió en un estado militar débil, incapaz de realizar reformas necesarias. Aunque la situación es muy difícil, se notan intentos de reparación – el 3 de mayo de 1791,  se proclama la Constitución. Es la primera en Europa y segunda en el mundo carta fundamental moderna, después de la constitución de los Estados Unidos de 1878. Fue la prueba de preparar Polonia para los futuros desafíos, sin embargo no se logró que la constitución entrase en vigor. Al mismo tiempo se reforzaron los países vecinos, en los cuales dominaba el estilo distinto de gobernar – el poder autoritario, que buscaba la expansión.

En el año 1772 Rusia, Prusia y Austria reclamaron las tierras de Polonia y en los años 1772-1795 las repartieron entre sí. El reino de Polonia no tuvo fuerzas para oponerse a este proceso. En 1794 estalló el levantamiento nacional bajo la dirección de Tadeusz Kościuszko. Desgraciadamente, los ocupantes tienen mucha ventaja militar sobre los polacos y Polonia pierde la independencia a los siguientes 123 años. El único país que no reconoció la pérdida de la condición de estado de Polonia fue su enemigo anterior – el Imperio Otomano.

Los polacos no se conformaron con la pérdida de la independencia. Junto con el hecho de conseguir el poder por Napoleón en Francia y su conflicto con Prusia y Rusia, despertaron las esperanzas de revivir  a Polonia. Lastimosamente el fracaso del General de los franceses trajo la vuelta a la esclavitud. Las represiones de los ocupantes provocaron otros levantamientos – los más grandes estallaron en años 18301846 y 1863. Los insurgentes no tenían la posibilidad de vencer a los ocupantes. El tiempo de la ocupación fue la época del desarrollo de una sociedad nueva que sabe como sobrevivir a pesar de la opresión. Es el periodo de los grandes artistas que animaban a los polacos con sus obras. Entre otros, destacan los poetas: Adam Mickiewicz (1798-1855), Juliusz Słowacki (1809-1849), Cyprian Kamil Norwid (1821-1883), los compositores: Fryderyk Chopin (1810-1849), Stanisław Moniuszko (1819-1872) y los escritores: Henryk Sienkiewicz (1846-1916, el Premio Nobel de 1905) y Bolesław Prus (1847-1912).

El siglo XX comenzó con el debilitamiento de los ocupantes de Polonia. Su fin definitivo llegó con la Primera Guerra Mundial (1914-1918), durante la cual muchas batallas se realizaron en el territorio del antiguo Reino Polaco. Los polacos aprovecharon el tiempo de la guerra para hacer nuevos grupos militares (Józef Piłsudski) y para participar activamente en la vida diplomática (Roman Dmowski, Ignacy Paderewski, Henryk Sienkiewicz). La derrota de Rusia y después de Alemania y Austria, junto a los esfuerzos diplomáticos causaron que „la causa polaca” se convirtió en el asunto internacional. La capitulación de Alemania y el término de la guerra en 1918 son el impulso a la declaración de la independencia de Polonia. El día final de la guerra es proclamado el Día de la Independencia de Polonia (11 de noviembre de 1918).

El país renació con el entusiasmo. Poco después de dos años tuvo que enfrentarse a una nueva amenaza. Los bolcheviques que tomaron el poder en Rusia atacaron a Polonia y en el agosto de 1920 amenazaron a Varsovia. El 15 de agosto de 1920, la Fiesta de la Virgen de la Asunción, los polacos vencieron a los soviéticos y  pararon la expansión del comunismo en Europa a los próximos 20 años. La victoria de los polacos se atribuyó a la Virgen y se llamó „el Milagro en el Vístula”. Los años 1920-1939 constituyen el tiempo de desarrollo y reconstrucción dinámica del país. Desgraciadamente, este periodo fue interrumpido por la agresión de Hitler a Polonia el 1 de septiembre de 1939. Para colmo, el 17 de septiembre de 1939 la Rusia soviética se unió a la invasión. Polonia atacada por ambos lados no tenía la posibilidad de resistir a los agresores. A pesar de la alianza con Gran Bretania y Francia no obtuvo ninguna ayuda. Empezaron los cinco años de la Segunda Guerra Mundial. Los dos ocupantes actuaban con una crueldad antes desconocida y buscaban la física eliminación de los polacos. Durante la guerra, en la tierra polaca murieron más de 6 millones de personas, entre ellas 3 millones eran judíos. Polonia de la época anterior a la guerra era el país en el que un tercio de la población constituían los judíos de nacimiento. Durante los siglos reinaba aquí la libertad religiosa excepcional, la cual atraía a los judíos expulsados en otros países. Los polacos ayudaban enormemente a los judíos durante la guerra, por lo que el ocupante prohibió la ayuda a los judíos so pena de muerte. Tal penalización rigió solamente en Polonia. Durante la guerra operaba aquí el movimiento de resistencia clandestina más grande en Europa – llamado „Ejército Nacional”.

El ataque de las tropas de Hitler a Rusia en 1941 cambió la distribución de fuerzas en la guerra. Rusia se transformó del agresor al aliado de los países europeos. Lastimosamente este hecho tuvo consecuencias para Polonia que perdió una gran parte de sus tierras y pasó a la zona de influencia soviética.  No lo pudo cambiar aún el plan de los levantamientos militares contra el ocupante alemán. El plan suponía liberar las ciudades para que los polacos tuvieran la oportunidad de recibir al ejército ruso como anfitriones victoriosos. Sin embargo, durante el Levantamiento de Varsovia de 1944 las tropas de Stalin permanecieron al otro lado del río Vístula esperando hasta que la gente de Varsovia se desangrase y, al perder los polacos después de 63 días del combate, los rusos entraron a Varsovia como „liberadores”.

Después de terminar la guerra los polacos siguieron luchando por la independencia – el último guerrillero fue matado de un tiro en 1963, 18 años después de la guerra. El régimen comunista atenuaba cada año. Los polacos manifestaban su oposición a los comunistas ya no por medio de intentos militares, sino en forma pacífica. En los años 1945-1989 varias veces protestaban contra el poder: tuvieron lugar muchas manifestaciones y huelgas a menudo ahogadas sangrientamente por los gobernantes.

El impulso crucial para la liberación de la opresión comunista fue el pontificado de Juan Pablo II (1978 – 2005) que con su actitud, palabras y numerosas peregrinaciones a Patria inspiraba los cambios. En 1980 se fundó la federación sindical autónoma e independiente „Solidarność” („Solidaridad”) que fue un movimiento masivo de oposición contra los comunistas. Temiendo la pérdida del poder los comunistas  introdujeron la Ley Marcial (en polaco „estado de guerra”) arrestando y reprimiendo a los miembros de la „Solidaridad”. Ello tan sólo prolongó la agonía del sistema socialista que malamente dirigido por el ejército, cayó definitivamente el año 1989 junto con las primeras elecciones parcialmente libres en Polonia. Durante la transición en 1989 los comunistas cedieron una parte del poder, por lo que se logró introducir las elecciones totalmente libres e incitar a Rusia a retirar sus tropas en 1993. Desde aquel momento Polonia se encaminó hacia la integración con los países de la Europa Occidental, lo cual concluyó con el acceso a la OTAN (1999) y a la Unión Europea (2004).

El 10 de abril de 2010 en el accidente de aviación cerca del aeropuerto de Smoleńsk (Rusia) murió el presidente de la República de Polonia – Lech Kaczyński – junto con las demás 95 personas a bordo, entre ellas: la espose del Presidente Maria, el último Presidente de la República de Polonia en el exilio Ryszard Kaczorowski, Vicemariscales de las dos cámaras del Parlamento, un grupo de los deputados, los generales en jefe de todas las Fuerzas Armadas de Polonia, los empleados de la Cancillería del Presidente, los jefes de las instituciones nacionales, los clérigos, los representantes de los Ministerios, los miembros de las organizaciones de los veteranos y otras organizaciones sociales junto con las personas acompañantes que constituían la delegación polaca a la conmemoración de la masacre de Katyń de 1940, más la tripulación. Este acontecimiento suscita muchas controversias hasta el día de hoy y, según varias voces, todavía no ha sido debidamente aclarado.

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